En este invierno primavera que estamos padeciendo como si fuera una triste y penosa enfermedad, me hallo aqui en plena naturaleza escuchando el silencio del bosque, algun que otro cantar de los pajaros que imagino van buscando un buen arbol para pasar la noche, y a lo lejos (cosa que me tranquiliza) se escuchan los perros que guardan las moradas de sus dueños y los que llevaran de buena mañana, siendo de noche aun a cazar que aun esta abierta la veda.
Me dejo llevar por todas las sensaciones que tengo en este instante y el sentimiento de libertad, plenitud y satisfaccion consiguen que mi mano (solo tengo la izquierda) plasme esto que siento en palabras, quizas un poco liosas o atropelladas para entenderlas pero palabras a fin de cuentas...
El sol todavia se asoma a ratos por detras de alguna nube, el viento va soplando cada vez mas frio segun avanza la tarde dejando paso a la noche pero asi y todo se puede estar aqui fuera de la casa sin mucha ropa de abrigo.
Parece que los pajaros quisieran decirme que ya los inviernos no son como antes, que los dias de lluvia y frio se estan terminando y hasta creo que (con cierto reproche merecido) estan diciendo que los llamados "seres humanos" somos los unicos culpables de todo lo que esta pasando.
Y por desgracia tienen razon siendo los pobres animales los que mas estan sufriendo este cambio porque no hibernan como antes, ya no tienen los frutos en su temporada y ellos (los animales) hacen un gran esfuerzo diario por sobrevivir.
Venimos aqui buscando el silencio y la tranquilidad, o una parte de ella, que no tenemos en la "civilizacion", incluso sabiendo que aqui en la espesura del bosque no estamos seguros y los "amigos de lo ajeno" pueden venir sin ser invitados. Pero aqui estamos construyendo nuestro pequeño paraiso, llenandolo de plantas, arboles, flores y algun que otro animal que intentamos recuperar y cuidar.
La tarea es larga y ardua, es tarea diaria que con el paso de los dias y quizas tambien años se va realizando, se aprende a caminar paso a paso y asi se va haciendo el camino.
No tenemos prisa pero tampoco le damos pausa, cuando nos decidimos a venir sabiamos todo lo que teniamos que hacer y asi es como lo estamos cumpliendo, los 2 con alguna que otra ayuda de la familia, y llegara el tiempo en que veremos el esfuerzo compensado... Quizas cuando nuestros nietos puedan disfrutar de este "paraiso" que intentamos construir.
Ojala sea asi...